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NO a un presupuesto con costes de siniestralidad; SÍ a una estrategia de seguridad integral

Como gestor de flota, no hay duda de que una de sus responsabilidades fundamentales es mantener seguros a sus conductores, sus vehículos y la carga, así como a otros automovilistas. De ahí que programar una estrategia de seguridad integral no sólo fomenta la seguridad en sí, sino que, a su vez, tiene el potencial de reducir los costes de cada operación, permitiendo que ese capital se invierta en otros objetivos.


Los gestores de flota, por tanto, tienen mucho que ver con la reducción o no de la siniestralidad, pues aunque no son ellos los conductores, de sus decisiones dependen muchas vidas. No es necesario recordar que, generalmente, el gestor marca las rutas, controla a los conductores y elige y conoce el estado de los vehículos; deciden los cursos de formación y aplican la política de movilidad, por tanto de su labor depende, casi tanto o más que de los conductores, la seguridad de muchas personas.
Como muchos gestores saben, los programas avanzados de seguridad integral de la flota pueden reducir los costes que provocan los siniestros viales, y aunque esto tiene una importancia incalculable, pues según la OCDE, en España, los costes de los accidentes de tráfico significan pérdidas económicas por valor de 9.640 millones de euros al año, no es la única razón para decidirse a invertir en dichos programas avanzados de seguridad integral.
Aunque los gestores de flota han llegado a incluir los costes de siniestralidad como una parte inevitable de su presupuesto anual, estos programas avanzados de seguridad y las nuevas tecnologías están cambiando ese hecho; está quedando demostrado, por tanto, que los costes de los accidentes se pueden reducir drásticamente, tomando las medidas de seguridad apropiadas. Un siniestro, por leve que sea, provoca pérdidas de productividad a las flotas de empresas y en España son, precisamente, los vehículos dedicados a actividades laborales los que más sufren la accidentalidad; los accidentes “in itinere” causan casi 40.000 bajas al año. Si solo analizamos el aspecto económico –olvidando la parte humana y social- un accidente provoca serios gastos y trastoca el orden y el plan establecido: desde gastos de reparación, pérdidas de cargas y clientes, incremento de las primas del seguro, pérdida de unidades de la flota y, por tanto, de productividad, reorganización de las rutas, etc.
Una oportunidad para un ahorro significativo
Si bien parece obvio pensar en invertir en vehículos nuevos y capacitar a nuevos conductores con el objetivo de expandir su negocio, invertir en un programa avanzado de seguridad es otra manera de reducir los gastos operativos y ayudar a que la inversión inicial llegue aún más lejos.
Estos cuatro pasos le pueden guiar para analizar cómo, una nueva y apropiada iniciativa de seguridad, puede dar un impulso a su negocio:

1.- Reúna y calcule todos los datos significativos de colisiones de los pasados 6 meses, 1 año y cinco años anteriores. Por ejemplo, el porcentaje de vehículos de la flota que han sufrido alguna colisión anualmente; el coste por tipo de colisión (esto puede incluir reparación de vehículos, pagos por enfermedad, pérdida de productividad, reemplazo de bienes, alquiler temporal de vehículos, costos de seguros, etc.).
2.- Ponga en marcha las nuevas medidas de seguridad y asegúrese de anotar la fecha en que se implementan estas nuevas medidas avanzadas de seguridad.
3.- Seguimiento: a partir de esa fecha, haga un seguimiento de las mismas estadísticas y datos de colisiones que midió previamente, en los siguientes seis meses o al año de haber implantado la iniciativa de seguridad.
4.- Comparativa: Después de seis meses con las nuevas medidas, compare las estadísticas de antes y después, para comprender el impacto de estas medidas avanzadas de seguridad.
Beneficios Esperados e Inesperados
Como irá comprobando, a medida que haga el seguimiento de datos con el nuevo programa avanzado de seguridad, la cifra de colisiones se reducirá pero, además, encontrará algunos de los siguientes beneficios, quizá menos esperados:

-Disminución de las primas del seguro
– Menor gasto por colisiones
– Imagen mejorada de la responsabilidad social y corporativa
– Aumento de la precisión de otras herramientas de gestión de riesgos
– Un nuevo método de evaluación del conductor
– Menores costes de combustible
Aunque, en un principio, puede parecer desalentador invertir en nuevas medidas avanzadas de seguridad, es difícil negar los beneficios que puede aportar esta tecnología vanguardista que aporta Mobileye.