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Innovación para flotas

Lo último en gestión de flotas y seguridad

Sin más dilación, el uso de la tecnología es necesario también en seguridad vial

25.05.2020 Collision Avoidance

La pandemia del COVID-19, que tanto daño sanitario, social, psicológico, económico… humano, nos deja, puede, sin embargo, ayudarnos a avanzar notablemente, en muchos aspectos y materias como sociedad. Paradojas de la vida o el ying y el yan, símbolo de la doctrina taoista china, que defiende que el universo concentra fuerzas contrarias pero complementarias. Y es que la COVID-19, también, como decíamos, en muchos aspectos, está sirviendo como un inmenso laboratorio global, que puede ayudarnos a tomar decisiones de mejora. Y, entre estos aspectos que se han visto totalmente afectados y en los que pueden sucederse cambios fundamentales, se encuentra la movilidad.

Cientos de expertos se lanzan a estudiar las consecuencias de un Estado de alarma y de un confinamiento, que jamás habría sido posible -por la vulneración de derechos y libertades que supone-, sino es por esta pandemia vírica. En el ámbito de la movilidad, este laboratorio global, pero también regional y local, está ya teniendo consecuencias y todo indica que, muchas de ellas, han llegado para quedarse.

En las principales ciudades europeas, por ejemplo, se ha pasado de promocionar el uso del transporte público colectivo a fomentar el transporte individual, para evitar contagios. Pero al tiempo, se trata de no aumentar las emisiones de gases contaminantes, de nuevo, porque, a su vez, hay estudios que señalan la contaminación como factor de incremento de la letalidad de la COVID-19. Por tanto, muchas capitales y otras grandes ciudades, empiezan a apostar por la bici, el patinete y los desplazamientos andando. Para ello, crean carriles provisionales, separados del tráfico a motor y ganan espacio a la calzada, para los peatones. Se trata de dar soluciones y facilidades que no lleven a un gran aumento del uso del coche privado.

En definitiva, esto conduce a multiplicar, exponencialmente, la tendencia de usuarios vulnerables en las ciudades, algo que ya venía produciéndose en los últimos años. Y, al tiempo que se multiplican los peatones, ciclistas y patinetes, hemos visto crecer las cifras de siniestralidad, entre este grupo de usuarios de la vía, hasta llegar a representar casi la mitad del total de fallecidos por accidentes de tráfico en España y hasta el 81% en el caso de las zonas urbanas.

A su vez, el auge del e-commerce y, por tanto, el aumento de nuevos puestos de trabajo en el sector de las furgonetas nos ha llevado a que el número de accidentes entre este tipo de vehículos haya crecido un 55%, en los últimos años. Ahora, con esta pandemia de coronavirus, este fenómeno también se multiplica y muchos parados encuentran una tabla de salvación como repartidores para Amazon, por ejemplo. Trabajadores que, por otra parte, no han recibido ningún tipo de formación específica en seguridad vial.

Todos estos cambios, que ya venían produciéndose y que la COVID-19 ha acelerado e incrementado, necesitan ir acompañados de una gestión y de unas medidas que frenen la siniestralidad. Si nos fijamos en el balance de la Dirección General de Tráfico (DGT) a partir del Estado de alarma y de las restricciones establecidas a la movilidad, encontramos que, aunque la movilidad se ha reducido un 86%, la mortalidad solo se ha reducido un 48%.

¿Por qué no se reduce la mortalidad por accidentes de tráfico en la misma proporción que el número de desplazamientos? La respuesta la encontramos en el error humano, causa del 91% de los siniestros viales.

Tecnología para salvar vidas

Todo lo anterior y la evidencia de que la concienciación, el control policial, la sanción y la penalización vial son fundamentales para reducir los accidentes de tráfico y sus graves consecuencias, pero no alcanzan a corregir ese factor humano y por tanto, ese alto porcentaje, aún, de siniestros viales causados por una distracción en un determinado momento, una velocidad inadecuada, un día con somnolencia al volante, un ángulo muerto… nos lleva, inevitablemente, a tener que buscar otras herramientas y a la necesidad de apostar e implementar la tecnología de prevención de accidentes en nuestra flota general de vehículos y en las flotas profesionales, con más razón si cabe.

La tecnología de Mobileye ofrece soluciones eficaces ya contrastadas, a este vacío que produce el factor humano en las cifras de siniestralidad. El sistema Mobleye 8 connect, por ejemplo, lanza alertas, en tiempo real para asegurar que el conductor cuente con el tiempo suficiente de reacción ante una situación de riesgo. Está comprobado que estas alertas, además de evitar accidentes, modifican la actitud del conductor, hacia comportamientos más seguros, por tanto, también sirven para formar, de manera dinámica y en la práctica, a los profesionales o a aquellos que, sin experiencia, van a sumarse a nuevas flotas de reparto en el sector del e-commerce. Además, la tecnología de Mobileye 8 connect observa, silenciosamente, datos imprescindibles y procesables para lograr una movilidad segura y sostenible, que encaja con el concepto Smartcity y reduce también el consumo de combustible y por tanto, la contaminación.

Por otro lado, y para vehículos pesados o largos, el sistema Mobileye Shield+ Utiliza ángulos de detección dinámicos para controlar constantemente los puntos ciegos del vehículo desde el pilar A y en los laterales derecho e izquierdo del vehículo. Esto ayuda al conductor a localizar a peatones, ciclistas o patinetes, que puedan encontrarse en el ángulo muerto, sobre todo en giros, y a evitar, por tanto, atropellos a usuarios vulnerables, en zonas urbanas.  

Contacte con el equipo de expertos de Mobileye, para más información. Apostemos por la tecnología para aplacar esta otra pandemia, la de los accidentes de tráfico, que causa más de 1,35 millones de fallecidos al año, en el mundo.


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