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Alerta de salida involuntaria de carril, ¡despierta!

Los peligros de conducir ebrio son obvios y los mensajes de concienciación, así como las posibles consecuencias de beber y conducir, parecen haber alcanzado a la mayoría de conductores, pero ¿cuántos de estos conductores rechazarían la idea de conducir, con algo de somnolencia o sin haber dormido suficiente? ¿Cuántos son conscientes de que conducir con sueño puede ser tan peligroso como conducir en estado ebrio?

Puede sonar como un mito urbano, pero solo hay que atender a estudios como el realizado por la  Fundación Línea Directa en colaboración con la Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL), “Influencia de la somnolencia en los accidentes de tráfico en España”, para darse cuenta de que el problema está muy extendido: 17 millones de automovilistas españoles reconocen haber sufrido somnolencia al volante alguna vez, y más de ocho millones confiesan que han tenido microsueños mientras conducían.

De acuerdo con este estudio mencionado, en los últimos cinco años, se han producido 20.600 accidentes y alrededor de 800 personas han perdido la vida como consecuencia del sueño al volante, mientras que otras 3.300 han resultado heridas de gravedad y 24.000 más, heridas leves. De hecho, el estudio concluye, también, que la somnolencia en la conducción duplica el riesgo de morir en caso de accidente: mientras que el 1,9% de los accidentes convencionales terminan con al menos un fallecimiento, el porcentaje crece hasta el 3,9%, en el caso de los siniestros causados por la somnolencia. Dicho de otro modo, este tipo de accidente representa un 4,6% de la siniestralidad pero supone el 9% de la mortalidad y esto es así porque, como indica este estudio, el impacto que se produce es más violento, ya que no existe reacción del conductor, que no frena ni opone resistencia física al choque.

Otro factor que hace que la conducción con somnolencia sea tan problemática, es la falta de mediciones objetivas, porque un conductor sabe cuándo ha tomado un par de copas y cuáles son los límites de alcohol permitidos al volante, pero ¿cuántas horas de sueño son suficiente para cada uno de nosotros? ¿Y cómo se mide la calidad del sueño?

Un estudio realizado, en 2016, para las National Academies of Science, Engineering and Medicine de Estados Unidos (las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina) se centró, específicamente, en la fatiga en los conductores de vehículos comerciales y, entre las conclusiones, destacaba el hecho de que los conductores profesionales dormían un promedio de entre 5 a 6,2 horas, solamente, por cada 24 horas, por lo tanto, menos de lo que se considera saludable.

Y una de las consecuencias más peligrosas de conducir con somnolencia es la salida involuntaria de carril, de hecho, los Centers for Disease Control (Centros para el control de enfermedades, CDC, por sus siglas en inglés) citan el desvío involuntario de un carril a otro, como uno de los signos evidentes de conducir con somnolencia. Y aunque puedan sonar como un problema menor, las salidas de vía son extremadamente peligrosas. Según la Dirección general de Tráfico, en España murieron 601 personas, en 2017, por una salida de vía y 1.710 resultaron heridos graves, por esta misma causa.

  Hay una serie de pasos que pueden tomarse para proteger a los conductores de su flota de  este problema, por ejemplo:

1) Dormir: sí, suena tan obvio… Pero hay que decirlo; la mejor manera de evitar la somnolencia es dormir lo suficiente. Quizá es el objetivo más difícil, a la hora de comprobar si se está cumpliendo, e incluso los conductores con mejores conductas al volante, pueden tener problemas de sueño ¿Cómo actuar, entonces? Cuando, a veces, ni si quiera son conscientes de tener el problema…

2) Horarios razonables: programe un horario, que evite que los conductores trabajen en horas no razonables e incluya tiempo suficiente para realizar descansos breves o, incluso, siestas largas, en largos recorridos.

3) Educación vial: ofrezca formación y educación vial a sus conductores, en la que se trate, claramente y de forma destacada, el tema sobre los efectos de la conducción con fatiga o sueño y la importancia del descanso.

 

4) Alertas de salida involuntaria de carril: como ya hemos mencionado, es difícil controlar este problema y saber, a ciencia cierta, quién conduce con fatiga o sueño. Pero sí existe una tecnología que puede proteger a sus conductores, con alertas de salida involuntaria de carril. Estas advertencias, que se incluyen en los sistemas de prevención de accidentes de Mobileye, alertan a los conductores si el vehículo comienza a desviarse, cambiando de carril sin señalizarlo. Estas alertas visuales y sonoras están diseñadas para que la atención del conductor vuelva inmediatamente a la carretera, a tiempo, para evitar un accidente.

  Y la eficacia de este sistema de alerta de cambio involuntario de carril queda cada vez más clara y contrastada: un estudio de 2018 del Insurance Institute of Highway Safety (Instituto de Seguros de Seguridad en las Carreteras, IHHS, por sus siglas en inglés) muestra que estos sistemas de alerta de salida involuntaria de la vía reducen la cifra de accidentes con víctimas mortales en un 86%, las colisiones con heridos un 24% y el total de accidentes en un 18%.

Para más información sobre cómo proteger a sus conductores de las consecuencias de la fatiga o la falta de sueño al volante, consulte nuestra página Web y los Sistemas de prevención de accidentes de Mobileye, que incluyen alertas de salida involuntaria de carril.