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Una década de innovaciones y… distracciones

¿Y si estuviera en nuestras manos evitar 51.000 accidentes al año por despistes?

Hace una década, aproximadamente, a las distracciones comunes que pudieran darse en el interior del habitáculo de un vehículo, se le sumaron el problema de las llamadas y envíos sms de los teléfonos móviles. La solución, entonces, parecía ser introducir nuevas tecnologías, que permitieran responder esas llamadas y mantener las manos en el volante y la vista en la carretera. La tecnología, desde entonces, ha llevado a un auge de innovaciones, como el Wi-fi para automóviles o una serie de aplicaciones, que parecían, verdaderamente el remedio… pero, llegados a este punto y viendo aumentar las cifras de accidente ¿no serán también la enfermedad?

En España, después de 13 años de descenso en el número de víctimas, en 2016 aumentaron los fallecidos en carretera: 1.160 personas perdieron la vida en un accidente de tráfico, 29 más que el año pasado (datos no definitivos). ¿Cuántos de estos accidentes se deben a distracciones? Pues los datos al respecto son contundentes, en las vías de gran capacidad -autopistas y autovías- hasta un 47% de los fallecidos en el último año, fueron por salidas de la vía y en las carreteras convencionales, el 41% de los fallecidos se debió a accidentes en los que el vehículo se salió de la vía.

El estudio “Informe y análisis sobre la influencia de los sistemas de ayuda a la conducción en la seguridad vial y su aplicación para la clasificación de vehículos”, realizado por Elaborarium S.L., arroja datos como que el número de accidentes por salida de carril asciende a 28.078 y que la potencial reducción con ADAS con Alerta de salida de carril -que engloba las funciones ADAS que tienen incidencia en la detección de riesgos de colisión por salida de vía de forma involuntaria- podría ser de 8.933 siniestros, es decir, un 68% menos.

Salidas de Carril

En las carreteras españolas se producen más de 90.000 accidentes anuales, con unas consecuencias de más de 1.600 fallecidos y superando los 9.500 heridos graves. Las causas principales de los siniestros siguen siendo el factor humano y, como ya hemos señalado, las distracciones al volante. Los sistemas de asistencia a la conducción ADAS, permiten la reducción del riesgo de siniestro, pudiendo ayudar a evitar o mitigar las consecuencias del mismo: este tipo de sistemas tendrían efecto directo en más del 57% de los accidentes registrados en España, por lo que, un total de 51.000 accidentes podrían evitarse o sus consecuencias se verían mitigadas, significativamente.

La mayoría de los vehículos nuevos vendidos hoy en día tienen un software, que se conecta a un teléfono inteligente y permite a los conductores realizar llamadas telefónicas, dictar textos o utilizar las aplicaciones manos libres. Los fabricantes de automóviles aseguran, que estos sistemas permiten a los clientes concentrarse en la conducción, incluso mientras interactúan con sus teléfonos inteligentes. Lo principal es que funcione el reconocimiento de voz para que el conductor pueda mantener sus ojos en la carretera y las manos en el volante. ¿Y es esta la solución?

No solo en España estamos viendo cómo aumenta la siniestralidad, en el resto de Europa o en Estados Unidos, donde están saltando a los medios accidentes muy graves, con varias víctimas mortales, por ir conduciendo y usar, por ejemplo, Snapchat, las autoridades ya no tienen tan claro que estas innovaciones reduzcan las distracciones, sino más bien, empiezan a darse cuenta de que animan a la gente a usar aún más funciones en sus teléfonos, mientras se conduce. Y, según lo expertos, el hecho de liberar las manos del volante, parece que no necesariamente libera la cabeza de la distracción pues, el problema es la carga de trabajo cognitivo en el cerebro.

Al final, esto se convierte en un asunto grave de salud pública, al que el Estado tiene que hacer frente y tomar las medidas oportunas para combatirlo. Porque, realmente, si nos preguntamos a nosotros mismos, si en el momento en que damos instrucciones a todas estas nuevas tecnologías, aún sin soltar el volante, mantenemos la concentración en la carretera o la fijamos en la otra acción, durante esos “largos” segundos, honestamente, ¿qué responderíamos?

La respuesta parece ser que, es necesario tomar nuevas medidas, ante estos nuevos retos. El coste directo de accidentes, para España, supone al año, según datos de la DGT, un total de 9.600 millones de euros (más de un 1% del PIB nacional). La toma de medidas, en relación a la implantación de sistemas ADAS en los vehículos de la flota nacional, tendría un impacto directo muy significativo sobre este valor. Desde un punto de vista conservador y tomando el impacto validado en los estudios realizados en Israel, entre conductores con vehículos equipados con sistemas ADAS de alertas activas y preventivas, podemos afirmar que, dichos vehículos, reducen las posibilidades de participación en accidentes de tráfico, como mínimo, en un 45%-, en España se podría llegar a evitar el gasto de 4.300 millones de euros, a través del uso generalizado de estos sistemas de asistencia a la conducción. Esto, por hablar de cifras, sin citar los dramas humanos, familiares y sociales…

Tenemos la tecnología ya, a día de hoy, capaz de mitigar esta situación y de reducir drásticamente las cifras, ¡fomentemos su implantación y pongámosla en marcha!